Gimeno ha calificado de fracaso la huelga de la FP, porque la participación ha sido muy baja. Hemos observado que, con frecuencia, se daban datos sobre el total del profesorado de la Educación Pública y sin tener en cuenta los turnos de tarde.

Sin embargo, la participación del 34,16% que ha publicado el propio Departamento es un dato muy significativo, teniendo en cuenta que los servicios mínimos son excesivos. Además, en algunos centros el seguimiento ha sido superior al 80% y en los centros de mayor tamaño de Iruñerria ha superado el 50%. El enfado del profesorado y las carencias de la FP Dual, así como el deseo y el compromiso del profesorado por mejorar el sector han quedado muy patentes.

En la última concentración, frente al Palacio de Navarra, instamos a todo el Gobierno a actuar con responsabilidad y desarrollar una política educativa diferente. Seis años después comprobamos que con Gimeno y sus subordinados no es posible llevar adelante políticas «progresistas» reales.

El problema no es solo de las y los dirigentes del Departamento, sino que no hay suficiente inversión en la educación pública. Resulta imprescindible redefinir las prioridades de este Gobierno y de los presupuestos, si se desean proteger y mejorar los servicios públicos.

Tal y como sostiene Gimeno, esta huelga es política. Por eso hemos reivindicado la necesidad de implementar otro tipo de políticas para resolver el conflicto de la Formación Profesional. No se puede mirar hacia otro lado, como si los problemas no existieran.

El problema esta ahí, va en aumento y esta situación de emergencia requiere una intervención inmediata. Si Gimeno sigue como consejero es gracias al apoyo de los socios de Gobierno.

El aumento de la inversión en educación en los presupuestos también es responsabilidad de todas las fuerzas políticas que sostienen al Gobierno. La Ley de Presupuestos aún no se ha aprobado y si hay voluntad de mejorar la situación de la Formación Profesional, atender a las reivindicaciones planteadas estos días es fundamental: horas específicas de prácticas, desaparición de brechas salariales, idoneidad de espacios, reducción de ratios y estabilización de plantillas, entre otras cuestiones.

Hace diez años que UPN está fuera del Gobierno de Navarra, pero las políticas «progresistas» sobre la actual Formación Profesional, también han tomado el camino de la privatización del sector. Por si eso fuera poco, y lejos de reconocer que hay un problema enorme en la educación, se está acentuando la tendencia a mirar para otro lado.

Gimeno, el fracaso eres tú. Tú y tus colaboradores.