Han exigido al Gobierno Vasco, al Partido Socialista y al Partido Nacionalista Vasco que apoyen la iniciativa legislativa popular, ya que está en sus manos evitar una decisión antidemocrática.

Hoy, miles de personas se han movilizado por las calles de Bilbao en defensa de un salario mínimo propio. La manifestación ha sido convocada por los sindicatos ELA, LAB, ESK, STEILAS, HIRU y ETXALDE, con el objetivo de denunciar el bloqueo provocado por la patronal y el Gobierno Vasco, y de reclamar a los partidos que sostienen al Ejecutivo que apoyen la iniciativa legislativa popular.

La patronal ha bloqueado la vía de la negociación colectiva, mientras el Gobierno Vasco ha publicado un informe en contra de la iniciativa legislativa popular, actuando así contra la voluntad de la ciudadanía y de la clase trabajadora.

Y no solo eso: los dos principales partidos que sustentan al Gobierno Vasco, el Partido Socialista y el Partido Nacionalista Vasco, se han alineado con la patronal con el objetivo de cerrar el paso a la legítima reivindicación de la mayoría social y sindical de este país.

Debemos recordar que se recogieron 138.495 firmas en favor de un salario mínimo propio, para hacer frente a las situaciones de precariedad y pobreza, y para avanzar hacia un reparto justo de la riqueza. Esas firmas reflejan la voluntad de la mayoría de este pueblo.

La postura adoptada por los partidos del Gobierno es grave y antidemocrática. Igual que hicieron con las personas pensionistas, quieren rechazar la iniciativa legislativa popular impulsada por los sindicatos, negando incluso el propio debate. Es una forma autoritaria de actuar, que niega el debate parlamentario.

Mañana, en el Parlamento Vasco, se debatirá si se admite o no a trámite la iniciativa legislativa popular. Hoy, durante la movilización, los sindicatos han interpelado al Gobierno Vasco, al Partido Socialista y al Partido Nacionalista Vasco: les han exigido que respeten la voluntad ciudadana y que permitan el debate y la tramitación de la iniciativa legislativa popular. Tienen una oportunidad inmejorable para reconsiderar su posición.

Además, se han enviado cartas a las sedes del PNV y del Partido Socialista trasladando la misma petición: que mañana, en el Parlamento, cambien su postura y apoyen la iniciativa legislativa popular.

Hoy ha quedado claro en las calles: la mayoría social quiere empleos dignos, reivindica un salario mínimo propio. Mañana, en el Parlamento, los partidos políticos deberán decidir de qué lado están: si con los derechos de las y los trabajadores o con los intereses de la patronal.