El próximo 17 de marzo hemos convocado una Huelga General en Hego Euskal Herria para exigir un Salario Mínimo (SMI) propio, adaptado a la realidad social y económica de nuestro territorio.
La patronal sigue aumentando sus beneficios, pero las condiciones de vida de la clase trabajadora han empeorado. El coste de la vida se ha disparado, el precio de la vivienda ha subido si cesar y también el de la energía y los alimentos. Así, la inflación de los últimos años ha llegado a ser insostenible. Mientras tanto, ante la falta de voluntad política para garantizar unos salarios dignos, se han acentuado las desigualdades, especialmente para mujeres, jóvenes y migrantes.
Las patronales de la CEN y Confebask han rechazado abrir una mesa de negociación y los gobiernos de la CAV y de la Alta Navarra cierran sus puertas a la negociación y puesta en marcha de una Iniciativa Legislativa Popular, apoyada por más de cien mil firmas.
No podemos hablar de cohesión social, igualdad y bienestar, mientras una gran parte de la población esté condenada a la precariedad.
Lo que afecta a la clase trabajadora afecta a la educación, y la educación repercute a la sociedad. La precariedad y la brecha salarial atraviesan nuestras aulas, y esta incide en compañeras y compañeros, alumnado y familias. La comunidad educativa la conforma una gran diversidad de trabajadores y trabajadoras, y sin ese personal no hay educación posible.
El núcleo de la educación son los derechos, la justicia social y la defensa de la igualdad, y no aceptaremos escuelas que funcionen inmersas en la precariedad. No se puede educar dignamente, si aceptamos vidas y salarios precarios.
Se pone de manifiesto la necesidad de defender los servicios públicos ante un mercado laboral que tanto nos ha precarizado y STEILAS hace una firme reivindicación de los servicios públicos imprescindibles, especialmente el de la educación pública, ya que es la única vía para ofrecer una educación de calidad a toda la sociedad.
Por todo ello, STEILAS también demanda un SMI propio con salarios dignos de 1.500 euros; defiende unas condiciones laborales dignas para todos los y las trabajadoras, así como un reparto justo de la riqueza. Para que la Alta Navarra y la CAV tengan competencias para implementar todo lo anterior, exigimos políticas públicas audaces y comprometidas.
Porque los y las trabajadoras de educación defendemos vidas dignas, justicia social y derechos comunes y saldremos a la calle el 17 de marzo.
¡Entre todas y todos lo conseguiremos!

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