Hoy, día 14 de mayo, en este Parlamento, se somete a votación una Ley propuesta por UPN que, de ser aprobada, perpetrará uno de los mayores ataques a la educación pública navarra.
La derecha y la ultraderecha navarras han dado con una situación propicia para atentar contra la educación pública y favorecer, más aún, a la red concertada. El poder de elección de algunas familias no puede cercenar el sistema educativo de todas y todos. En una comunidad en la que la educación pública acoge al 67,8% del alumnado total, que matricula al 80,5% del alumnado migrado, que supone un 23% del total del alumnado, y cuya inversión en educación está lejos del 5% pactado, no necesita, de ninguna manera, una Ley que contribuya más a la segregación y al debilitamiento de la red pública.
Desde 2007 se han cerrado 12 escuelas en la Alta Navarra: Auritz, Beintza-Labaien, Eratsun, Ezkaroze, Izaba, Figarol, Ledea, Lezaun, Mañeru, Murieta, Zare y Zirauki. El próximo curso se les sumarán dos: Uxue y Ziga. Si las escuelas públicas y, especialmente, las pequeñas, no se protegen debidamente, pronto vaciarán muchas más.
No es suficiente con que el Consejero Gimeno diga que el balance de los cierres en la pública sea 0, solicitamos que se garantice que no se cerrará ni una sola unidad el próximo curso. No es admisible que sea la red pública la que asuma todos los recortes, ni que los servicios públicos sean los que mermen cada vez que la economía sufre.
STEILAS apela al sentido común del parlamento navarro para que protejan al sistema público con medidas dirigidas a la bajada de las ratios en dicha red, para que adopte medidas de calado dirigidas a la estabilización de las trabajadoras y los trabajadores y para que se inicie un proceso de publificación progresiva de los centros concertados.
¡Viva la educación pública!

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