La COVID-19 ha puesto en evidencia y agravado otras pandemias, las inherentes a un sistema capitalista heteropatriarcal. En ESK y STEILAS observamos que esta crisis se ha cargado sobre las espaldas de la clase trabajadora y la mayoría social, como consecuencia de un desmantelamiento sistemático de los servicios públicos y un constante recorte de derechos laborales. Estos recortes han desatendido aún más el cuidado de la vida de todas y todos, que ha recaído una vez más sobre las mujeres, quienes siguen sosteniendo la vida, aún a costa de precarizar la suya propia.

La terrible situación vivida no parece que haya servido de experiencia. No se ha invertido para dotar a la sanidad, educación, cuidados… públicos de más y mejores recursos. Las personas trabajadoras ven cómo después de ver recortados sus derechos, tras diferentes reformas laborales, pierden empleo y se implementan nuevas condiciones de trabajo que vulneran sus derechos. No se impulsa un cambio de modelo productivo y de consumo, que garantice elempleo digno y que ponga la vida por encima de los beneficios.

En STEILAS y ESK creemos que nos jugamos la vida y el futuro, y tenemos la convicción de que las luchas y las movilizaciones son imprescindibles para conseguir unas condiciones laborales y de vida dignas, y fortalecer y priorizar lo público: sanidad, educación, cuidados, pensiones…, por lo que es necesario identificar los cuidados, la sanidad, y la educación como servicios esenciales, exigir su publificación y garantía de servicio a través de un soporte presupuestario, conforme a las necesidades reales. Y en esta reflexión, debemos reconocer el valor de los cuidados, espacio que en lo público representa la infravaloración de un sector feminizado del todo subestimado y, en lo privado, la falta del reparto equitativo de los trabajos esenciales entre hombres y mujeres.

Tenemos que construir una alternativa de vida frente a la imposición y a los recortes que el capital y los diferentes gobiernos aplican ya, y que quieren imponer a la clase trabajadora y a la mayoría social. Porque intentarán que paguemos la crisis sanitaria y también la económica, como en la anterior crisis financiera, que paguemos con sangre los fondos de ayuda europea que ya se reparten las grandes empresas, mientras costeamos el dinero regalado a los bancos con recortes de servicios públicos y derechos sociales.

STEILAS y ESK planteamos, con la responsabilidad que requiere la actual situación, la necesidad de aunar esfuerzos, de sumar luchas y de anteponer los criterios y las necesidades comunes. Las experiencias de movilización y lucha que se han desarrollado y se llevan a cabo en educación y sanidad nos dan la razón. Desencuentros sindicales que hemos vivido en las últimas semanas no deben reproducirse, porque no ayudan en nada a conseguir los objetivos comentados anteriormente. Comenzamos ahora de forma conjunta una campaña en defensa de los servicios públicos y de la publificación de los servicios esenciales, incluidos los cuidados. De la misma forma, ofrecemos nuestra colaboración para generar espacios comunes y dinámicas de lucha unitarias en defensa de los servicios públicos.

En defensa de la vida, defendamos lo público.